
La ciudad de Cuenca bien merece una visita. Actualmente la ciudad está comunicada con la línea de alta velocidad, con la que llegarás con gran rapidez. Si tu tiempo es escaso, o simplemente estás en Cuenca de paso, te proponemos un itinerario para que veas lo más importante de esta ciudad en un día.
Nuestro recorrido comienza en pleno casco histórico de la ciudad, en la Plaza Mayor, donde se reúnen edificios tan importantes como la Catedral de Nuestra Señora de Gracia de finales del siglo XII y construida en estilo gótico normando, el Ayuntamiento del siglo XVIII, el Convento de las Petras y numerosas muestras de arquitectura civil.
Pasaremos bajo los arcos del Ayuntamiento y tomaremos la calle del Fuero, que nos llevará al barrio cristiano judío. Al final de la calle está la Plaza de la Meced, presidida por la iglesia del mismo nombre, el Seminario Conciliar de San Julián y el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, donde se encuentra un planetario que hará las delicias de los más pequeños.
Si regresamos a la Plaza del Ayuntamiento, podremos tomar la otra calle que sale de ella, la calle de Alfonso VIII, y llegaremos a la iglesia de El Salvador, donde se guardan importantes imágenes religiosas que se utilizan en la Semana Santa conquense.
De nuevo en la Plaza Mayor, si tomamos el camino a espaldas de la Catedral accederemos al Puente de San Pablo y el convento del mismo nombre, hoy en día convertido en Parador de Turismo. Esta es la mejor vista sobre la Hoz del Huécar y las Casas Colgadas de Cuenca.
Y para reposar de nuestro día de turismo nada mejor que degustar algún plato típico de la gastronomía conquense, como el morteruelo, el cuchifrito o los zarajos, y con el postre tomar una copita de ese licor típico de Cuenca que es el resolí.
Imagen: tripadvisor